Consideramos cultivos
tradicionales a los cereales, oleaginosas y forrajes implantados desde
fines del siglo pasado cuando Argentina se incorpora al mercado mundial
como país agro exportador, como así también los cultivos
surgido para abastecer a la población concentrada en los grandes
mercados urbanos. Los rubros exportables alcanzaron magnitudes de producción
y rentabilidad muy superior a las destinadas al mercado interno.